En este artículo te explicamos cómo prepararte, qué pasos seguir y qué tipo de hipoteca puede encajarte. Además, te contamos cómo una agencia como Paula BR Inmobiliaria puede acompañarte para que el proceso no se vuelva un dolor de cabeza y llegues al notario con todo claro.
¿Estás listo para pedir una hipoteca? Lo que necesitas antes de empezar
Antes de acudir a un banco, es clave que analices si cumples con lo que realmente miran las entidades: solvencia, estabilidad y capacidad de pago. Tener esto claro desde el principio te ahorrará tiempo, papeleo y posibles rechazos.

Ingresos, ahorro y estabilidad laboral
Los bancos quieren asegurarse de que podrás afrontar el préstamo. Por eso revisarán tus ingresos mensuales, si tienes contrato indefinido o antigüedad laboral, y cuánto has conseguido ahorrar.
En general, necesitarás al menos el 20 % del valor de la vivienda como entrada y entre un 10 % y un 12 % extra para gastos (impuestos, notaría, registro…). Es decir, si la casa cuesta 250.000 €, necesitarías unos 75.000 € ahorrados.
Deudas previas y nivel de endeudamiento
El banco también valorará si ya estás pagando otros préstamos (coche, tarjetas, créditos personales). Tu nivel de endeudamiento no debería superar el 35 % de tus ingresos netos mensuales, incluyendo la futura cuota de la hipoteca.
Ejemplo: si ganas 2.000 € al mes, no deberías pagar más de 700 € al mes entre hipoteca y otras deudas.
Qué documentación prepararte
Para que te tomen en serio desde el primer momento, prepara una carpeta con todo lo necesario:
- DNI o NIE
- Contrato laboral y últimas 3 nóminas
- Vida laboral actualizada
- Declaración de la renta del último año
- Extractos bancarios recientes
- Ahorros acreditados y justificante de otros ingresos
- En caso de ser autónomo: modelo 130 o 131, alta en Hacienda y resumen anual del IVA
Tenerlo todo listo facilita el análisis por parte del banco y puede acelerar el proceso de aprobación.
Tipos de hipoteca y cuál puede interesarte
Escoger el tipo de hipoteca correcto es una de las decisiones más importantes cuando vas a comprar una vivienda. No se trata solo de buscar la cuota más baja, sino de entender cómo se comportará esa hipoteca a lo largo de los años. Aquí te explicamos las tres opciones más comunes y sus implicaciones.

Hipoteca fija
La hipoteca fija tiene un interés que no cambia durante toda la vida del préstamo. Eso significa que pagarás siempre la misma cuota mensual, sin importar si el euríbor sube o baja.
Ventajas:
- Seguridad: sabes exactamente lo que pagarás cada mes.
- Protege frente a subidas del euríbor.
- Muy útil para planificar a largo plazo sin sustos.
Aspectos a tener en cuenta:
- Suelen tener un tipo de interés algo más alto al principio.
- Puede implicar productos vinculados (seguros, tarjetas, etc.).
¿Cuándo interesa?
Si tienes ingresos estables y prefieres evitar incertidumbres. También si crees que los tipos de interés subirán en los próximos años.
Hipoteca variable
El interés de esta hipoteca está compuesto por un diferencial fijo + el valor del euríbor (u otro índice). Eso significa que tu cuota cambiará cada vez que se revise el tipo (generalmente cada 6 o 12 meses).
Ventajas:
- Cuota inicial más baja que en una fija.
- Puede ser más rentable si el euríbor está bajo.
Aspectos a tener en cuenta:
- Si el euríbor sube, tu cuota también.
- Más difícil prever el coste total del préstamo.
- Requiere mayor capacidad de adaptación financiera.
¿Cuándo interesa?
Si tienes margen económico y puedes asumir posibles subidas. También si planeas amortizar parte de la hipoteca pronto, cuando los tipos aún estén bajos.
Hipoteca mixta
Este tipo de hipoteca combina ambas: durante los primeros años (normalmente entre 5 y 15) tienes un tipo fijo, y después pasa a ser variable.
Ventajas:
- Cuota estable al inicio, ideal para organizarte en los primeros años.
- Si el euríbor se mantiene bajo tras el periodo fijo, puedes beneficiarte de una cuota más baja.
Aspectos a tener en cuenta:
- Es necesario entender bien el contrato y las condiciones de cambio.
- La fase variable puede implicar cambios inesperados si suben los tipos.
¿Cuándo interesa?
Si quieres pagar poco al inicio y no te preocupa asumir cierta variación en el futuro. Es una opción intermedia para quienes dudan entre fijo o variable.
Cómo solicitar una hipoteca paso a paso

Conseguir una hipoteca no es automático, pero si sabes qué pasos seguir y qué espera el banco de ti, el proceso se vuelve mucho más ágil. Aquí tienes una guía realista, paso a paso:
1. Comparar ofertas y condiciones
No te quedes con la primera opción. Cada banco ofrece hipotecas con condiciones distintas: tipo de interés, vinculaciones (seguros, tarjetas, nómina), comisiones por amortización anticipada, etc. Compara no solo la cuota, sino el coste total a lo largo de los años.
Consejo útil: Puedes usar simuladores hipotecarios, pero también es recomendable hablar directamente con varias entidades para que estudien tu perfil.
2. Presentar la solicitud formal
Una vez elijas una entidad, deberás entregar toda la documentación necesaria para que puedan analizar tu situación financiera. Esto incluye tus ingresos, contrato laboral, deudas existentes y el inmueble que vas a comprar.
Importante: La solicitud no implica ningún compromiso hasta que firmas, pero sí es un paso clave para que el banco evalúe si aprueba tu perfil.
3. Tasación del inmueble y análisis de riesgo
El banco encargará una tasación oficial de la vivienda que quieres comprar. Este informe determina cuánto vale para ellos el inmueble, y en función de ese valor decidirán el porcentaje de financiación que pueden darte.
Paralelamente, revisarán tu historial financiero, comprobarán que no apareces en registros de morosos y calcularán tu nivel de endeudamiento.
4. Aprobación de la hipoteca
Si todo está correcto, recibirás una oferta vinculante con las condiciones finales. Desde que la aceptas, tienes 10 días para revisarla antes de la firma, tal y como exige la ley. Este es el momento para resolver dudas, pedir aclaraciones o comparar con otras ofertas si estás en paralelo con más bancos.
5. Firma ante notario
Una vez aceptada la oferta, se fija fecha para la firma. Acudirás al notario con el banco y el vendedor. En ese momento se formaliza la compraventa y la hipoteca, y recibirás las llaves de tu nueva vivienda.
Recuerda: antes de la firma, puedes solicitar una cita gratuita con el notario para que te aclare cualquier punto del contrato.
Preguntas frecuentes sobre cómo conseguir una hipoteca en Madrid

¿Puedo conseguir una hipoteca sin tener el 20 % ahorrado?
Algunos bancos ofrecen hipotecas del 90 % o incluso del 100 % si el perfil es muy sólido o si compras un inmueble propio del banco, pero lo habitual es necesitar al menos el 20 % del precio de compra, más un 10–12 % para gastos.
¿Qué diferencia hay entre el interés nominal (TIN) y la TAE?
El TIN es el tipo de interés puro que cobra el banco. La TAE incluye ese interés más comisiones y gastos asociados. Es el indicador más fiable para comparar ofertas reales.
¿Cuánto tardan en aprobar una hipoteca?
Depende del banco, pero el proceso completo (desde que presentas la solicitud hasta que firmas) suele tardar entre 3 y 6 semanas. Si tienes todo listo y tu perfil es claro, puede ser más rápido.
¿Puedo cambiar de banco si me ofrecen mejores condiciones?
Sí, puedes cambiar de entidad con una subrogación hipotecaria o cancelando la actual y firmando una nueva. Eso sí, revisa comisiones y gastos para asegurarte de que realmente compensa.
¿Qué pasa si me deniegan la hipoteca?
Si un banco rechaza tu solicitud, puedes probar en otra entidad con un perfil mejorado (por ejemplo, reduciendo deudas, añadiendo avalistas o presentando otra vivienda). También puedes consultar con un intermediario financiero especializado.
¿Cómo puede ayudarte Paula BR Inmobiliaria durante el proceso?
En Paula BR Inmobiliaria te asesoran desde el primer momento para que tomes decisiones con seguridad y sin agobios.

Analizan contigo qué tipo de hipoteca puede encajar mejor según tu situación, te ayudan a preparar la documentación y a presentar tu perfil de forma sólida ante las entidades financieras. Si aún no tienes banco, pueden ponerte en contacto con asesores hipotecarios que negocian condiciones más favorables y explican todo el proceso paso a paso.
Además, durante la compraventa, se aseguran de que la operación esté coordinada, desde la tasación hasta la firma ante notario, resolviendo cualquier imprevisto y facilitando los tiempos para que no pierdas oportunidades.
¿Quieres ayuda para valorar qué hipoteca puedes conseguir o qué vivienda encaja con tu presupuesto real? Contacta con Paula BR Inmobiliaria